El céntrico Barrio Chino de La Habana, que llegó a ser uno de los más grandes de América Latina pero está muy deteriorado en la actualidad, será objeto de una reanimación integral dentro del programa de mejoras por los 500 años de la fundación de la capital cubana, que se cumplen en 2019. Se han diseñado proyectos encaminados a la recuperación de la zona, teniendo en cuenta, además, el impacto comercial, recreativo y turístico que ella genera. La rehabilitación urbanística de la zona incluirá el arreglo del alumbrado público, las aceras, los parques y las calles; la pavimentación de viales y la eliminación de cables eléctricos y de comunicación expuestos en las fachadas. También se han diseñado acciones para rescatar las milenarias tradiciones chinas, entre las que se incluyen el exquisito arte culinario, la cerámica y la decoración típica de sus instalaciones, teatros y otros. Asimismo, se rehabilitarán relevantes instalaciones dentro del barrio, como el periódico chino Kwong-Wah-Po, las tintorerías y las farmacias con su medicina tradicional.














