El primer lugar de Cuba que la UNESCO le confirió la condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad fue el centro histórico urbano de la capital cubana, y el antiguo sistema de fortificaciones.
La inclusión del Centro Histórico de La Habana Vieja y su Sistema de Fortificaciones Coloniales en la Lista del Patrimonio Mundial se aprobó en la Sexta Reunión del Comité Intergubernamental de la Convención del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, celebrada en diciembre de 1982, en la sede de la UNESCO, París, Francia.
Según se detalló este conjunto arquitectónico alcanza la distinción internacional por constituir un ejemplo relevante de un tipo de estructura que ilustra una significativa etapa de la historia, y ser, asimismo, un ejemplo excepcional de un asentamiento humano tradicional representativo de una cultura, vulnerable bajo los efectos de modificaciones o cambios irreversibles.
La Convención de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, le ha otorgado tal condición a múltiples sitios en el mundo que sobresalen por su significación y que merecen ser atendidos y conservados en forma priorizada.
Añeja en el tiempo con sus casi cinco siglos de existencia La Habana Vieja está engalanada con significativas plazas y edificaciones de grandes valores artísticos y arquitectónicos.
Además de Patrimonio Cultural de la Humanidad a La Habana Vieja se le había conferido la categoría de Monumento Nacional.














