La Iglesia del Espíritu Santo, cuya construcción data del siglo dieciséis, es la más antigua de las que existen en la actualidad en la capital cubana y en Cuba en general.
Se localiza en la barriada de San Isidro en La Habana Vieja, sitio que se extendió por la zona sur de la Habana intramuros.
Este lugar se caracterizó por ser una zona habitada por familias humildes.
La iglesia tuvo una trascendencia singular por el derecho exclusivo que se le concedió a dar asilo a los perseguidos. No obstante otro elemento la hizo también notable, su torre, que fue la segunda más alta de la ciudad después de la situada en la iglesia de San Francisco.
En la actualidad se distinguen en esta iglesia los techos a dos aguas de alfarje con tirantes pareados en perfecto estado de conservación. También como pieza de mayor interés en su interior se encuentra la estatua del obispo Fraile Gerónimo Valdés, obra del escultor Alfredo Lozano.
Atendiendo a las múltiples reconstrucciones de que ha sido objeto puede decirse que ya es más una iglesia del siglo diecinueve que de la época en que fundada.
En la ciudad de La Habana hay diversas iglesias varias de las cuales sobresalen por la relevancia de sus construcciones y también por la variedad de obras de arte que poseen. En tal sentido hay que destacar La Catedral de La Habana.














