La institución cultural donde se refleja la frase “Mantengan encendida una luz que siempre voy a volver…” es en la Casa Museo Oswaldo Guayasamín.
Esta institución, cuya inauguración tuvo lugar en 1992, guarda relación con la vida y labor del destacado artista plástico latinoamericano que fuera un gran amigo de Cuba y admirador de la Revolución y de su máximo dirigente Fidel Castro.
La institución tiene por sede una edificación situada en el centro histórico urbano de la capital cubana. La restauración del importante inmueble, devolvió su esplendor a la casona erigida en el siglo dieciocho, perteneciente a la familia Peñalver.
En el proceso de restauración de la antigua casa se encontraron pinturas murales, cuya riqueza arqueológica constituye un tesoro de la arquitectura colonial cubana. Esta casa-museo posee tres salas de exposición permanente. En ellas se exhiben objetos personales del notable creador latinoamericano y obras originales suyas donadas a la nación cubana. En los espacios de la prestigiosa institución se pueden apreciar también piezas del arte popular latinoamericano y objetos que datan del siglo diecinueve.
Oswaldo Guayasamin nacido de padre indio y madre mestiza, tras una infancia difícil, en 1932 ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Quito en la que se graduó en las especialidades de pintura y escultura.
Llegó a ser una de las figuras más reconocidas del panorama artístico de su país y a nivel internacional.
Realizó unas 180 exposiciones individuales y su producción fue muy fructífera en cuadros de caballete, murales, esculturas y monumentos. Expuso en museos de la casi totalidad de las capitales de América, y de muchos países de Europa. Hasta su fallecimiento trabajó en su obra cumbre denominada "La Capilla del Hombre" que como otras creaciones suyas tiene un gran sentido humanista y de denuncia a la injusticia y la violencia que marcó al siglo XX.
Visitó a Cuba en varias ocasiones e incluso creó en La Habana una casa la que forma parte hoy de las importantes instituciones culturales que se localizan en La Habana Vieja.














