Habana 500

Detalles personalidades

imágenes personalidades

OSVALDO SALAS

Categoría:

Cultural

imágenes de la pregunta

Calificado como un poeta de la imagen el fotógrafo cubano Osvaldo Salas alcanzó gran notoriedad por sus innumerables retratos y por sus innovaciones en el arte fotográfico.

Falleció en La Habana el 6 de mayo de 1992 cuando tenía 78 años.

Salas había nacido el 29 de marzo de 1914. Llegó a ser un maestro de la fotografía cubana.

Durante más de medio siglo ejerció esta profesión y puede decirse que fotografió con arte singular lo que  vieron sus pupilas.

Comenzó a estudiar en 1926 en la Escuela de San Alejandro pero tuvo que abandonar este centro ese mismo año al trasladarse su familia hacia los Estados Unidos de América por problemas económicos.

En Nueva York empezó a trabajar como aprendiz de mecánico en los ferrocarriles.

Años después laboró en un laboratorio de la ITT,  International Telephone and  Telegraph, y se relaciona con aficionados a la fotografía.

Fue entonces que se produjo su reencuentro con las artes visuales.

Se vinculó al club fotográfico neoyorkino Inwood Camera Club desde 1947 y ya dos años más tarde fue seleccionado entre los diez mejores, clase A, de esa institución y se dedica por entero a la fotografía.

Entre 1950 y 1958 Osvaldo Salas consolida su prestigio como fotógrafo profesional.

Abre su propio estudio frente al Madison Square Garden y una constelación de figuras del arte y del deporte es captada por su lente.

Entre esas figuras estuvieron  Sarita Montiel, Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor, Ted Williams, Rocky Marciano y Ray Sugar Robinson. 

Colabora además con los periódicos latinos La Prensa y El Diario de Nueva York, El Clarín de Buenos Aires, Bohemia y Alerta de Cuba, así como con otras publicaciones.

En 1955  él conoce a Fidel Castro y a Juan Manuel Márquez cuando éstos viajan a Nueva York a fin de recaudar fondos para el Movimiento 26 de Julio. Entonces fue nombrado por Fidel fotógrafo de ese Movimiento revolucionario. 

En correspondencia con esa función capta manifestaciones y otros actos públicos organizados por el Movimiento 26 de Julio en los Estados Unidos.

Comienza así a desarrollar la fotografía testimonial, que luego continuará y consolidará en Cuba tras el triunfo de la Revolución.

Precisamente cuando se produjo este hecho, en 1959, de inmediato regresa a Cuba y se vincula al periódico “Revolución”.

Inicia en su quehacer fotográfico una etapa caracterizada por el testimonio histórico de una época y de una nueva sociedad.

En sus fotos proporcionó una visión en la que tiempo y espacio configuran una dimensión poética donde existe una profunda armonía entre el valor estético y el testimonial.

El retrato fue uno de los géneros en que más se distinguió en su labor profesional. Obtuvo varios premios y reconocimientos entre ellos uno en el 46 Salón Internacional de fotografía de Japón Asahi Shimbún con su obra René Portocarrero y su flora, que constituyó un fotomontaje donde el rostro del desaparecido artista de la pintura cubana estaba cubierto por una de sus creaciones en la que se destacaba la flora. 

Aunque su obra alcanzó notoriedad internacional y puede decirse que realizó un aporte a la fotografía mundial, él siempre lo apreció de forma modesta.  Por eso no es de extrañar que en una oportunidad al responder cuál consideraba su mejor fotografía, planteó: “La mejor, la que haré mañana.”

Escribir un comentario

La administración del sitio se reserva el derecho de publicación de los comentarios, evitando los que sean irrespetuosos o no aporten utilidad al debate. Se recomienda redacción breve, con lenguaje común.


0 comentarios insertados

Habana 500