Fallecido en La Habana el 26 de agosto del 2003 José Delarra fue un relevante escultor y pintor.
Entre sus obras en el campo de la escultura sobresale el monumento que erigió con la efigie del Comandante Ernesto Che Guevara que se localiza en la Plaza de la Revolución de la ciudad de Santa Clara.
También el dio su contribución al mausoleo donde se encuentran los restos del Che y sus compañeros caídos en Bolivia, que se halla en la parte trasera del complejo monumentario.
Delarra nació el 26 de abril de 1938 en San Antonio de los Baños. Su nombre oficial fue José Ramón de Lázaro Bencomo.
Él aprendió las líneas esenciales del dibujo y los elementos básicos de la forja, el modelado y la talla con su padre quien era constructor de rejas y fabricante de muñecas y caballitos de parques de diversión.
La primera obra suya fue la que creó en la escuela de Artes Oficios en la que estudiaba desde que tenía 11 años.
En dicho centro se formaban dibujantes, pintores, escultores, ebanistas, relojeros y plateros.
Su inicial exposición personal la presentó en la Sociedad Económica de Amigos del País.
Después Delarra continuó estudiando en la escuela de San Alejandro. También realizaba para obtener un sustento los oficios de encuadernador, moldista en estudios de escultores y en una fundición de bronce.
En 1957 aún sin concluir sus estudios en el centro citado decidió viajar a España donde conoció a destacados escultores. Se vinculó en forma muy directa con José Olará quién fue uno de sus grandes maestros.
Con el decursar de poco tiempo Delarra pudo mostrar sus posibilidades en el campo de la escultura.
En Madrid, España, logró realizar tres exposiciones y obtuvo un significativo reconocimiento ya que incluso el Instituto de Cultura Hispánica le compró varias obras y con el dinero obtenido pudo viajar después a Italia donde estudió a los clásicos del Renacimiento y también en Roma conoció al renombrado artista Antonio Bertel con quién trabajó en su estudio realizando obras encargadas por el Vaticano.
Con posterioridad recorrió otros países europeos y siguió obteniendo valiosas enseñanzas y experiencias.
En 1959 tras haberse producido el triunfo de la Revolución regresó a Cuba. Culminó su tesis de grado en la Academia San Alejandro, donde poco después fue profesor y director.
Él fue el autor de grandes complejos monumentales, en Cuba y en otros países, y de más de dos mil obras de escultura, pintura, dibujo y grabado.
También cultivó la decoración, el diseño e ilustración gráfica, la cerámica, el diseño industrial y la caricatura escultórica.
Creó obras en yeso, mármol, piedra, bronce y madera. Igualmente en el campo de la pintura concibió piezas de gran valor.
Sus obras se vieron reflejadas en cerca de 300 exposiciones colectivas y personales, la última de las cuales, en mayo del 2003, se tituló De la epopeya a la mesura y fue exhibida en el Memorial José Martí.
Delarra además brindó sus conocimientos a otras figuras cubanas, particularmente a jóvenes que veían en la escultura una fuente de motivación.
Por su gran aporte al desarrollo de la escultura y la pintura en Cuba, se le concedieron diversos reconocimientos y condecoraciones, entre ellos el título de Héroe Nacional del Trabajo, Hijo Ilustre de San Antonio de los Baños, la Medalla Alejo Carpentier y la Réplica del Machete de Máximo Gómez.
También fue diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Comité Nacional del Sindicato de los Trabajadores de la Cultura.














