Ignacio Villa, conocido en el mundo artístico como Bola de Nieve, fue una relevante figura de la música cubana. Se destacó como pianista, compositor y singular intérprete.
Ignacio Villa, Bola de Nieve, teniendo en cuenta que este 11 de septiembre se conmemora el centenario de su natalicio.
Su nacimiento se produjo en la zona de Guanabacoa, en La Habana, y desde pequeño tuvo posibilidad de relacionarse con distintas personalidades ya que su madre, criada entre congos y carabalíes, solía organizar en la casa reuniones familiares que por su envergadura devenían en fiestas puesto que a ellas acudían también significativas figuras de la cultura.
Su relación con la música comienza a materializarse en 1921 en la Escuela y Banda de Música de Guanabacoa, bajo la tutela del maestro Gerardo Guanche, quien lo brindó conocimientos sobre el solfeo y la teoría y también estudió después en el conservatorio del profesor José Mateu.
En realidad, sólo estudió piano algunos años, ya que desde joven tuvo que trabajar para contribuir a la economía familiar.
Laboró entonces como pianista en las tardes de variedades del Teatro Carral.
En 1927 matriculó en la escuela Normal para maestros, pero no pudo continuar sus estudios a causa de las medidas tomadas por el dictador Gerardo Machado contra el estudiantado y los centros educacionales.
No obstante, el breve paso por las aulas amplió el horizonte de sus conocimientos y de seguro lo estimuló en su búsqueda ulterior de una formación cultural de notable solidez.
La destacada actriz y cantante cubana Rita Montaner fue quien calificó a Ignacio Villa como Bola de Nieve.
Él tras haber trabajado con una orquesta se había convertido en pianista acompañante de la citada cantante quién era muy versátil y jocosa.
Precisamente en una de sus presentaciones en México, en el año 1933, ella al mirar la cabeza ovalada y rapada de su pianista y el contraste entre su piel morena y la blancura de sus dientes comentó que parecía una bola de nieve y de ahí en adelante sería conocido artísticamente sencillamente con dicha frase.
Ignacio Villa, Bola de Nieve, alcanzó popularidad tanto en México como en otros países, entre ellos en los Estados Unidos de América donde también se presentó en unión de Rita Montaner.
Bola de Nieve fue, además de pianista y compositor, un intérprete de indiscutible valor.
Se estudiaba con meticulosidad las canciones que incorporaría a su repertorio, y le trasmitía su natural carisma, caracterizado por la originalidad y picardía. También interpretó con mucho acierto creaciones suyas como Ay, amor.
Se presentó durante varios años en el restaurante Monseigneur, a partir de su reapertura en 1965.
Con su inseparable frac, cada noche, ofrecía a los comensales su arte y buen humor.
Bola de Nieve falleció el 2 de octubre de 1971. Se hallaba en Ciudad México en una escala que había hecho en el viaje que efectuaba hacia Perú donde realizaría una serie de presentaciones.














