Administrado por la compañía española Iberostar Hotels and Resorts, el Hotel Riviera llegó a los 61 años, con la misma magestuosidad y privilegio geolocalizable, además de erigirse en un atractivo espacio de la capital que atesora en su decoración obras de importantes artistas, escultores y pintores de la Isla.
Es según informaron fuentes allegadas a la administración del enclave hotelero, se trata del segundo hotel que es gestionado por Iberostar, desde el año 2017, y cuenta con 352 habitaciones y opera bajo el nombre de Iberostar Riviera, con categoría de Cinco Estrellas.
Esta instalación es el duodécimo hotel de la firma en Cuba, lo que indica un reforzamiento de la apuesta de Iberostar por este destino turístico.
Ubicado en el conocido Malecón de la capital cubana y con una arquitectura de la época en la que fue inaugurado (1957), el Hotel Riviera inició un ambicioso proyecto de reforma integral. Como resultado, la instalación llegara a 352 habitaciones totalmente renovadas.
El hotel y su administración, refuerzan el gusto por el famoso Cabaret Copa Room, gran sala de espectáculos, uno de los lugares más reconocidos de las noches habaneras.
Este hotel remodelado, supone un hito fundamental en la trayectoria de Iberostar, y muestra de su apuesta por Cuba como un destino de máxima relevancia en el portfolio de la cadena hotelera.
El Riviera se convierte así en el segundo hotel de la cadena en La Habana, que ya cuenta con el Iberostar Parque Central. De esa suerte, la empresa lo categoriza como Premium Gold, un nivel importante para la compañía española.
Iberostar Hotels & Resorts es la cadena hotelera vacacional fundada en Palma de Mallorca (Islas Baleares, España) por la familia Fluxà en 1986.
Los planos originales y el proyecto del hotel fueron creados en Estados Unidos por la compañía Fedelman Construction Corporation y por el Arquitecto Facultativo en Cuba Manuel Carrera Machado.
Su construcción se inició en 1956, por el proyecto de Obras de la Construcción Corporation S.A.integrada por Charlie Bacón, Arthur Fedelman, y Bartolomé Bastard.














