El Acuario Nacional de Cuba es un centro científico especializado en la investigación, la educación ambiental y la divulgación del medio marino, la flora, fauna y ecología que resulta muy visitado por múltiples personas. Y sobre todo causa una muy grata impresión en los niños.
Su objetivo principal es elevar la cultura y la educación acerca del cuidado, conservación y uso racional del mar, las costas y los recursos marinos.
El Acuario Nacional se encuentra en Avenida primera y calle 60, en la zona de Miramar, en el municipio Playa, en La Habana.
Desde 1959 un pequeño grupo de especialistas empezaron a laborar en una casa en Miramar en lo referido a investigaciones marinas y ya el 23 de enero de 1960 se abre al público dicha instalación.
Al principio sólo había 13 peceras de pequeños volúmenes que propiciaban a los primeros visitantes de lo que después sería el Acuario Nacional tener la posibilidad de ver e interrelacionarse con peces e invertebrados marinos vivos. Con el decursar del tiempo se comenzó a incrementar las peceras y estanques lográndose mayores capacidades y con ello mejor exhibición de la flora y la fauna marina tropical.
En 1973 llega al Acuario el primer mamífero marino, un lobo marino Artocephalus pusillus bautizado con el nombre de "Silvia", el cual se convirtió en el animal más popular y atractivo de la institución y marcó la pauta en el manejo de mamíferos marinos en el acuario
Doce años más tarde se inician las demostraciones didáctico recreativas con Diana y Ciclón, dos delfines toninas o nariz de botella Tursiops truncatus.
Ello permitió la realización de programas interactivos con delfines, incluso un ballet acuático con estos mamíferos, fue seleccionado como la mejor contribución del año 1985 a nivel internacional en esta actividad.
En febrero del 2000 se inauguran los primeros objetos de obras de la ampliación del acuario con la creación de la Plaza de los Delfines y la Isla Tropical, entre otros.
El 14 de enero del 2002 concluye la primera etapa de ampliación del centro al ser inauguradas las obras.
El Delfinario cuenta con capacidad para mil 200 espectadores y demostraciones hasta con 8 delfines entrenados trabajando simultáneamente.
Otra área de exhibición del Acuario es el Lobario en el que se realizan demostraciones con lobos marinos.
Tiene una capacidad para mil espectadores.
El centro ha desarrollado investigaciones, en especial sobre delfines y coral negro.
En el Acuario Nacional hay formas arquitectónicas atípicas –realizadas en hormigón armado- que, al tiempo que sirven perfectamente para simular en una exquisita síntesis el habitat de las numerosas especies de la fauna marina que allí conviven, propician el necesario ambiente de comunicación con el visitante.
Los escultores han logrado aproximar al visitante a la realidad del mundo marino mediante rocas artificiales hechas a partir de estructuras de acero, barras y mallas, salpicadas con cemento.
El Acuario Nacional cuenta además con un sugestivo restaurante en el que los comensales al mismo tiempo que disfrutan de la comida pueden estar viendo a través de cristales múltiples especies de la fauna marina.














