A más de un siglo de su construcción, el Acueducto de Albear continúa prestando sus servicios a la población de la capital cubana y en la actualidad suministra casi el 20 por ciento del agua que abastece a La Habana. Foto:Internet
El Acueducto de Albear, debe su nombre al coronel de ingenieros Francisco de Albear y Fernández de Lara, quien fue su artífice y murió el 22 de octubre de 1887. Fue premiado con la medalla de oro en la Exposición de París de 1878 por la excelencia del proyecto, digno de elogio hasta en sus detalles. Foto:Ernesto Castillo
El Sifón del alcantarillado de La Habana, ubicado bajo del canal de entrada de la bahía capitalina, traslada por gravedad las aguas residuales de algo más de 350 mil habitantes, que era la población en esos momentos, y tiene capacidad para incrementar esa cifra. Foto:Ernesto Castillo
El Túnel de La Habana, concebido para facilitar el tráfico hacia el Este y del Este hacia la capital y Pinar del Río, con el objetivo de evitar así la carretera central y no bordear la Bahía, lo que implicaba más de media hora de recorrido, por carreteras muy estrechas. Foto:Internet
El FOCSA con sus 121 metros sobre el nivel de la calle es la única maravilla arquitectónica de la ingeniería civil cubana. Construido en la barriada habanera del Vedado, a 300 metros del malecón, tiene 39 pisos desde el cimiento a la torre y su estructura de hormigón y acero es garantía de larga vida. Foto:Ernesto Castillo














