Sumario:
Los municipios de Cojímar y Guanabacoa no fueron los únicos ocupados en 1762 durante la llamada Toma de la Habana por los británicos.
Texto y fotos por:
Carla Gutiérrez Mouriz, estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana.
Mientras la historia oficial recoge la heroica resistencia de los pobladores de Cojímar y Guanabacoa ante la invasión inglesa del 6 de junio de 1762, poco se conoce del enfrentamiento a los atacantes por los moradores del municipio Marianao el 23 de julio del mismo año.
Consta en la investigación Marianao Colonial, de Francisco Fuentes, historiador del municipio, que Juan del Prado Portocarrero y Luna, gobernador de La Habana en aquel momento, nombró a Don Laureano Chacón y Torres Coronel de Milicias. A quien dio la tarea de impedir incursiones en los caseríos de Puentes Grandes y, en el territorio comprendido desde Los Quemados hasta Santiago de Las Vegas.
“A pesar de ello, los invasores, encabezados por el general Sir Guillermo Howe, lograron perforar la línea defensiva en busca de una fuente de agua potable -encontrada en el Río Almendares-. El 6 de junio tropezaron con las milicias de Chacón y del trinitario Juan Benito Lujuán, integradas por un millar de guajiros sin más armas que sus machetes”, expresó Dora Gómez Clarck, especialista en Estudios Socioculturales, del Museo de Marianao.
El combate duró hasta finales de junio, muchos poblados fueron incendiados, muriendo varios vecinos. Los residentes utilizaron varios cañones y 72 fusiles, enviados por Prado, con los que hostilizaron a los enemigos en la zona de Las Cunetas, muestra Fuentes en su artículo.
Gustavo Placer, historiador e investigador, explica que en represalia a la resistencia de los pobladores, antes de abandonar la zona, los británicos quemaron el pueblo dejando en pie solo la parroquia de San Francisco Javier. La intención real se desconoce, pero se presume haber sido usada para cultos luteranos y crear una rivalidad religiosa con los españoles.
Por otra parte, el Capitán Joaquín de Aponte, abuelo de José Antonio Aponte –esclavo asesinado en 1812 por liderar una conspiración contra el régimen español- junto a un grupo de milicianos morenos, peleó fuertes combates en la zona del Torreón de Marianao (ahora reparto Náutico).En el combate toma prisionero a 600 ingleses, señala Puentes en el texto antes mencionado.
También la juventud marianense enfrentó la invasión. Un muchacho del Guatao (hoy La Lisa), “logró pasar la intransitable ciénaga de las inmediaciones del Husillo, y con el agua y el fango al cuello pudo dar muerte al centinela inglés que vigilaba aquellos contornos”, recoge Fernando Inclán Lavastida, historiador de la localidad, del siglo pasado en su libro Historia de Marianao publicado en 1934.
Foto 1: Estos esfuerzos armados sirvieron de apoyo a los destacamentos que defendían a Guanabacoa y Cojímar antes de que fueran asaltados por la escuadra de 250 navíos.
Foto 2: Refleja Inclán en el volumen que Tranquilino Sandalio Noda, poeta y escritor del siglo XIX a quien José Martí llamara el sabio más laborioso de Cuba, inspirado en tanto heroísmo, consignó su admiración hacia la valentía asumida al expresar: “Verdad es que no vencieron, pero tampoco venció Numancia y su nombre ha sido escrito con letras de diamante”.
Foto 3: Con el objetivo de aprovechar la posición estratégica de Cuba el alto mando inglés decidió ocupar la isla el 6 de junio de 1762. Pintura de Giuseppe Rava/ Pinturas de guerra.
















